El gobierno del Reino Unido va a templar la reglamentación sobre los juegos de azar y hasta cambiar la apuesta mínima en el sector del juego al fin de generar un mayor nivel de ingresos y fomentar la actividad dentro de la industria.

 

Los sectores religiosos criticaron al gobierno británico en el 2008 con el argumento que las leyes facilitaban que la población se acercaba “a la codicia y el amor por el dinero”. Gordon Brown, Primer Ministro de Reino Unido declaró que este nuevo cambio “es un paso necesario si la economía no se mueve”.

 

El Reino Unido es hogar para 80 mil tragamonedas y se estima que cerca de un 14% de la población participó de esta industria durante el 2008. La Comisión de Juegos de ese país ha divulgado que “las máquinas generan ingresos por 10 mil millones de Libras esterlinas y aproximadamente 8.2 mil millones se retornan como premios pagados a los ganadores”.

 


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